18/09/2015Por: Luciana Tami

La primavera está a la vuelta de la esquina, y con los primeros calorcitos, que nos recuerdan el gran impacto que tienen los cambios climáticos en nuestra piel, se acerca el momento de evaluar y reparar los daños que nos dejó la temporada otoño-invierno.

 

Uno de los principales efectos del invierno en el cutis es la deshidratación, ya que el frío, el viento, la calefacción y los ambientes cerrados favorecen la evaporación del agua de la piel. Tanto en la cara como en el cuerpo la piel se torna seca, descamada, opaca, con falta de flexibilidad y áspera al tacto; en el caso de las pieles sensibles, puede producir incluso irritación, enrojecimiento, ardor y/o picazón.

Obviamente, lo ideal es cuidar la piel todo el año, aún durante las estaciones más frías, cuando no estamos tan expuestos al sol. Para ello, durante el invierno es fundamental tomar mucha agua y llevar una alimentación adecuada, con una dieta balanceada y rica en vegetales y frutas frescas, frutos secos y carnes, incluyendo el pescado. El aceite de oliva y hasta una copa de vino diaria pueden hacer que nuestra piel se vea realmente bien. Al momento de elegir cremas hidratantes, conviene seleccionar productos con texturas más espesas, a base de activos como la vaselina, la glicerina o siliconas, que favorecen la retención de agua en la piel.

Si ya la piel se deshidrató, lo más importante es primero reparar y restablecer su capacidad para retener el agua. Para lograrlo, lo ideal son las cremas hidratantes que contengan activos como la urea, el ácido hialurónico y ceramidas. Las aguas termales también ayudan a rehidratar, descongestionar y calmar las pieles secas e irritadas. En el caso de pieles oleosas o gruesas el uso de exfoliantes también es muy útil, ya que ayuda a barrer con las células muertas acumuladas.

Algunos consejos para prevenir la deshidratación:

  • Aplicar cualquier crema o tratamiento en la piel perfectamente limpia, tanto a la mañana como a la noche, se maquille o no.
  •  Aunque el maquillaje sea hidratante, aplicar una crema de base previamente.
  • Utilizar cremas hidratantes una vez al día, según el tipo de piel (las pieles con tendencia grasa también necesitan ser hidratadas).
  • Utilizar cremas que conserven la humedad a lo largo del día (eficacia 24hs).
  • Evitar jabones agresivos, agua muy caliente o baños muy prolongados, ambientes cerrados y calefaccionados.

Eau Thermale Avène, la marca de la pieles sensibles, cuenta con una línea de Hidratación activa con y sin fotoprotección en sus dos textutas, Hydrance Optimale UV Legere y Riche e Hidrance Optimale Legere y Riche. Además, El pan dermolimpiador al Cold Cream de Avène limpia y nutre la piel, respetando la barrera cutánea, ideal para las pieles sensibles secas y muy secas tanto de adultos como de niños.

Especialista consultada: Dra. Cristina Pascutto. Médica dermatóloga. Asesora Médica Laboratorios Dermatológicos Avène y Laboratorios Pierre Fabre Dermo-cosmétique

 

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