1/03/2016Por: Maia Rohrer

El rubor es una pieza fundamental del maquillaje. Brinda color al rostro y además nos permite marcar profundidad en la cara, para ocultar rasgos o generar la ilusión de que nuestra cara no es tan redonda, alargada, cuadrada, etc.

A muchas mujeres les cuesta identificar cuál es la forma de sus caras, pero no desesperen: eso no es importante. Lo primordial es saber cómo la aplicación del rubor puede acentuar o suavizar distintos rasgos faciales, como el ancho y el largo de la cara, o el tamaño de la nariz. Acá les dejo unos tips y unas imágenes explicativas que me gustan mucho porque son del libro de make up de mi mentora: la artista inglesa, Linda Mason.

  1.  Para afinar la cara: aplicar el rubor en una línea vertical delgada en el centro de cada mejilla.
  2. Para levantar los pómulos: aplicar el rubor una línea diagonal desde el centro de la mejilla hacia fuera, llegando casi a la sien.
  3. Para suavizar rasgos angulosos: aplicar el rubor sobre la parte más alta del pómulo.
  4. Para acentuar los ángulos de la cara: aplicar el rubor justo por debajo del hueso del pómulo, desde el centro de la mejilla hacia afuera.
  5. Para las caras alargadas: aplicar el rubor en una línea horizontal desde el pómulo hacia las orejas.

Por último, les dejo unos datos sobre la aplicación del rubor:

– Para el rubor en crema: nada mejor que la yema de los dedos. Aplicar un punto de rubor en el lugar donde se desee el color más intenso y esfumar.

– Para el rubor en polvo: lo más apropiado es un pincel no muy grande, de punta redonda. Los movimientos del pincel al aplicar el rubor deberían ser suaves, y siempre en la misma dirección.

El rubor cumple un rol fundamental en el maquillaje. Aquellas que hicieron cursos lo saben muy bien, ¿no? Prueben las distintas técnicas para encontrar cuál les queda mejor.

 

Deja un comentario

Producto de la Semana

Get Now